Autor: Botánico Curioso

  • La aventura de construir una cabaña única en el planeta

    La aventura de construir una cabaña única en el planeta

    Te imaginas construir una casa usando un material extraordinario como los hongos?

    Mi tía Maria Eugenia me llamó un día y me preguntó, “tengo 5 vidrios templados enormes en una oficina en Bogotá. Te sirven?”

    Fui a verlos y decidimos con Victor y Jose, 2 amigos, traerlos hasta aquí, hasta la Reserva Botánica Choachí con un esfuerzo enorme. Ahí arrancó el sueño. Ya teníamos la primera ancla. 

    Luego un vecino que tiene un glamping me llamó a ofrecerme 5 baños secos. Los compré. 

    Ya teníamos cómo cagar con vista!

    Un amigo arquitecto me hizo un diseño de 5 cabañas. 

    Un viaje a San Rafael, Antioquia y al chocó generaron muchísimas ideas y palos, piedras, pepas, plantas, plumas y puyas que sirvieron para la construcción.

    Arrancamos con el stairway to heaven de Led Zeppelin, la hermosa escalera hacia la primera cabaña, bordeando esa imponente roca de 20 m de larga y de 100 millones de años de vida.

    Me visitó en esos dias un primo, Antonio José y me dijo que era mucho más fácil hacer una cabaña grande que 5 pequeñas. 

    Antes de tener planos o de tener una idea clara de qué íbamos hacer, creamos la mitad de los jardines y construimos 7 ventanas de la mano calificada de Anderson, restaurando también 7 puertas y 4 ventanas de roble, nogal, cedro y caobo de las casas de La Candelaria en Bogotá.

    Armamos un equipo poderoso con Víctor a la cabeza, Jose, Francisco, Santiago, Miguel y Mario, arquitecto y bioconstructor. A ese equipo se le unieron inicialmente 6 voluntarios que laboraron más de un mes, Luis, Mateo, Andres, Rusbel, Karen y otros 20 que aportaron su talento, mano de obra y amor. 

    Tumbamos 8 eucaliptos que estaban en riesgo de caerse y con esto hicimos toda la base. Conseguimos 80 plantas de guadua en Choachí y empezamos a hacer toda la estructura.  Sabíamos que íbamos a necesitar mucha greda.  Escarbamos en varios lugares de la reserva y encontramos poca greda. 

    Un día caminando por el centro de choachí observando cómo estaban abriendo huecos para un nuevo acueducto vi cómo esa retrocavadora se sacaba toneladas de greda. Convencí al volquetero de subirme media volquetada de greda por $150,000. Luego compramos 4 pacas de paja a 12,000 pesos cada una. Teníamos ya el material y la fibra pero nos faltaba el pegante.

    Tomamos nopales del techo verde de la casa principal.  Los cortamos pequeños y los metimos en una caneca grande con agua y veinticuatro horas después teníamos ya el pegante.

    El 22 de septiembre hicimos una minga y logramos que 35 voluntarios vinieran incluyendo los mingueros de la montaña. En 5 horas teníamos ya el 80% de las paredes de bareque llenadas. 

    Y luego empezamos a descubrir toda suerte de recursos que nos permitieron introducirle a esta cabaña una serie de detalles mágicos que la hacen única en el planeta. Un amigo Juan Camilo nos intercambio muebles por hospedaje. Un profesor de arquitectura de la universidad javeriana nos comentó que era importante que uno de sus estudiantes conociera este proyecto y así llegó Narom aquí y logró que un sueño que yo tenía hacía casi 2 años cuando había ido a Berlín y había visto en Futurium donde le cuentan a uno cómo va a ser  todo en el futuro que había 5 técnicas de construcción que van a marcar la pauta para las construcciones del futuro…nosotros ya estábamos usando las primeras 4 pero la quinta no. Era ladrillos de hongos. Narom había hecho su tesis en ese tema. Le compramos 10 ladillos pequeños para una de las paredes de la casa y es la única casa en Colombia que tiene ladrillos de hongos. 

    Un día caminando por el pueblo vi que la casa de las puertas abiertas, la casa de las Ribera tenía afuera una serie de adobes preciosos botados en la calle. Me lo regalaron. Con esos adobes de más de 100 años de historia construimos el 2 de las paredes. 

    Teníamos un lío por resolver a un y era que como la casa estaba elevada había unos pilares de concreto que la sostenían y se veían los pilares y los tubos debajo de la casa y no era una vista bonita. Subiendo hacia la reserva 3 semanas antes de concluir la casa con José vimos cómo se había caído una casita antigua de bareque de unos vecinos y estaban quemando el cielo raso de caña brava en una gigantesca hoguera. Preguntamos qué si nos regalaban eso  y con esa hermosa caña brava de hace 200 años hicimos el cerramiento que nos hacía falta.

    La Casa Chiboy o casa de la vida es el resultado del amor, compromiso, profesionalismo, tesón y disciplina de 32 personas entre voluntarios de Colombia y otros 6 paises y profesionales de la construcción y es la única casa en el planeta con camas para 11 personas,  que combina adobes de hace 200 años, ladrillos del miselio de la Orellana, bareque con nopal, decenas de detalles artísticos únicos, sorprendentes, en medio de la Reserva Botánica Choachi, construida contra una roca de hace 100 millones de años en el lejano Oriente de Cundinamarca a solo una hora de Bogotá en Choachi. 

  • Un catalizador aumenta la energía para lograr una reacción

    Un catalizador aumenta la energía para lograr una reacción

    Todo lo que pueda ocurrir ocurrirá

    Hay que tener mucho cuidado con lo que uno piensa porque se puede volver realidad. El diamante ocurre con naturalidad tiene que tener unas propiedades de presión enormes el carbono se convierte en cristales. En Saturno llueven diamantes

    Elemento más escaso del universo es la vida.

    Parte de la energía se disipa en calor. Ver un sistema más eficiente una mediana que visitó menos calor y en eso le iba a decir una reacción que ocurre por ejemplo la otra vez que usó tiene azúcar princesa sí exacto entonces tiene razón en esto hay una inversión hay una pequeña parte que se pierden calor está curvada bajo la curva es la curva del dióxido carbono y el agua si tiene convertir en azúcar si esta diferencia este Delta que yo le estoy marcando acá estoy aquí solamente esta diferencia porque cuando usted me acaba de ser el mismo este Delta es la energía que se usa esto es lo que se usa pero ésta que se usó acá en este espacio de tiempo y qué es más grande que ocupa toda esta despacio S6 y con calor nos comemos un 5% lo que comemos y 95% lo votamos por qué es tan eficientes existe el sistema es eficiente sistema por una razón no todo en la vida es azúcar y energía mitocondria

    Exotérmica o endodérmico

    Degradar. El catalizador es una chispa

    Reacciones no espontáneas

    Catalizador reduce el delta energético

    Facilita la reacción

    Hay catalizador q se quedan en la reacción y hay otros que se consumen

    El aceite se extrae con agua y con aceite

    Permanganato de potasio

    Las protestas indignación cargas desconfianza crisis económica momento de exaltación

    La protesta consume energía. Desfogar.

    Si esa energía sea acumula

    Catalizador reforma tributaria.

    Sociología química

    Para levantarnos como sociedad en el sistemas extraer energía de algo

    La paz se logra cuando se logra un equilibrio desde el individuo

    Colores para extraer cuando fumo un tabaco el calor sirve de catalizador el fuego sirve el catalizador y extrae dióxido de carbono

  • La Reserva Botánica Choachi – un tesoro geológico

    La Reserva Botánica Choachi – un tesoro geológico

    Con rocas que datan de hace 100 a 140 millones de años y muchos fósiles, somos un tesoro oculto.

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  • El limite de Hayflick y la fecha de caducidad de las especies.

    El limite de Hayflick y la fecha de caducidad de las especies.

    Descubriendo secretos para la longevidad de seres humanos que piensan en la eternidad.

    En el año 1965, Leonard Hayflick publicó su articulo titulado: “The limited in vitro lifetime of human diploid cell strains”, en la revista Experimental Cell Research. En dicho artículo, se exponen los resultados de una investigación enfocada a estimar el número de divisiones máximas que experimentan las células humanas, en condiciones controladas, hasta alcanzar su apoptosis o la muerte programada.

    Hayflick encontró que las células cultivadas, se comportan en estado optimo hasta la división numero 50, pero para entonces, los errores acumulados tras varias generaciones desde la célula inicial, se ven reflejados en una calidad de vida menor y coincide con una mortandad elevada (Hayflick, 1965). Al efectuar un calculo de el tiempo medio de vida de una célula humana, y este numero máximo de divisiones, Hayflick establece una esperanza de vida mayor a 80 años, indicando una edad máxima de entre 120 a 130 años, para los seres humanos.


    La condición biológica de envejecimiento ha sido evaluada por la humanidad como una enfermedad, sin embargo, este proceso ocurre de manera natural en todas las especies y a pesar de no ser una patología, coincide con una mayor frecuencia de enfermedades degenerativas, como el cáncer, demencia, afecciones cardiovasculares, entre otras. Este proceso esta estrechamente ligado con la genética de las especies, de manera que los errores genéticos son ralentizados gracias a unas “caperuzas” a cada extremo de las hebras de ADN, como se le conocen dentro de la genética: Telomeros. Los telomeros son porciones repetitivas de ADN, ubicados a cada extremo de los cromosomas:; estas cadenas, grandes o pequeñas, se dividen con cada nueva célula, y son solo producidas durante la etapa de gestación de los seres, haciendo de los telomeros, un pequeño contador regresivo, que marca la fecha de caducidad de los seres vivos.


    La muerte es una condición inevitable, y sin embargo, el ser humano ha fantaseado durante muchos siglos con las ideas de eternidad e inmortalidad; durante ese mismo tiempo, los médicos han librado una batalla tenaz contra las enfermedades, formulando y describiendo tratamientos, curas, procedimientos y cirugías, con el fin de aumentar la esperanza de vida de sus pacientes. Sin embargo, el enfoque clínico de la mayor parte de enfermedades involucra una ignorancia de los mecanismos involucrados en la reacción a muchos medicamentos recetados, de manera que, a pesar de curar un mal mayor, ciertos medicamentos vienen con varias contraindicaciones y terminan degenerando el cuerpo con mayor celeridad.


    Esta ignorancia en los procesos bioquímicos y genéticos del cuerpo humano, pueden estar favoreciendo la aceleración en el proceso de envejecimiento, en cuanto un medicamento ayuda a aliviar un síntoma o algún evento puntual en el organismo, pero de esa misma forma destruye las células en otros órganos vitales (hígado, pancreas, estomago, corazón, cerebro, etc…).

    Algunos de los secretos para la longevidad ya han sido dilucidados, precisamente por nuestros viejos; y sin necesidad de demeritar los esfuerzos del personal médico por solventar gran parte de los males que aquejan a la población humana, es la sabiduría de estos mayores, la que nos persigue como recordatorio de lo inefable de la muerte y de la angustia latente del ser humano por conservar indemne su salud a pesar de los años.

    Estos secretos para incrementar el número de años de vida, residen en su mayoría en los hábitos de la persona. Así, las personas que tienen un consumo calórico menor -30% – 40% de lo normal,  una predisposición genética favorable, un tamaño de telomeros mayor, o simplemente vidas mas tranquilas, donde se da prioridad al bienestar personal, y al de las relaciones interpersonales, lograrán una vida mas larga y plena.

    Es entonces bastante preciso, el rey Salomón, cuando hace mas de 2900 años escribía: “Porque la sabiduría es una protección igual que el dinero es una protección. Pero esta es la ventaja del conocimiento: la sabiduría conserva la vida de su dueño”.

    Por: Nicolas Vargas. Biólogo, botánico y ecólogo. Experto chichero y destilador, cultivador de epifitas, viverista de especies nativas, restaurador de ecosistemas y aprendiz de nutrición alternativa.


    Referencias consultadas:
    Hayflick L (1965) The limited in vitro lifetime of human cell strains. Experimental cell reseach. Vol 37. P. 614-636
    Mínimo AM, Heron MP, Murphy SL, Kochankek KD (2007) Nacional Vital Statistics Reports
    Perez V, Sierra F, (2009) Biología del envejecimiento. Revista médica de Chile ISSN 0034-9887. Vol 37. P. 296-302

  • Champú de escobo

    Champú de escobo


    En las regiones rurales andinas de Colombia, alrededor de caminos y senderos crece una planta con propiedades cosméticas.

    Algunos la consideran maleza pues sus tallos y raíces son tenaces y resistentes, y no se dejan romper haciendo de esta, una planta difícil de arrancar y de erradicar.
    Los escobos, como son llamados comúnmente por las comunidades rurales del país, corresponden a especies vegetales de habito arbustivo de la familia Malvaceae, de los géneros Sida y Malvastrum en regiones andinas, y a algunas especies del género Malachra en regiones bajas de Colombia.


    De los tallos secos de estas especies se confeccionan cerdas para escobas artesanales, debido a que son bastante resistentes a quebrarse o agrietarse.
    Con el mucilago (sustancia gelatinosa) obtenido de la maceración de las hojas de los escobos, algunos campesinos colombianos fabrican un preparado gelatinoso que emplean para lavarse el cabello.


    Para preparar este Champú natural, basta con recolectar unas cuantas ramas con hojas de las plantas frescas. Con la cantidad de hojas maceradas suficiente como para llenar un recipiente hasta las tres cuartas partes de este; agregue agua potable y sin cloro a la maceración. Puede agregar en una relación del 2% del volumen original del macerado, hojas de romero, cristal de sábila, manzanilla u otra hierba aromática a la mezcla.

    En el Meta, suelen aplicar al preparado, algunas ramas u hojas de Cayeno (Hibiscus sp.), otra planta de esta misma familia. Para poder aplicar el preparado en el cabello, se debe dejar reposar por 2 o 3 días con el fin de obtener una gel concentrada.


    Sobre el cabello húmedo, puede aplicar la gel directamente o mezclarla con algún otro producto comercial, para el cuidado del cabello. El proceso de gelificación está generalmente condicionado por la cantidad de polisacáridos y ceras en los tejidos vegetales, con lo cual, el cabello obtiene elasticidad, resistencia y brillo.


    En la Reserva Botanica Choachí son bastante frecuentes los escobos alrededor de sus senderos, y usted podrá elaborar su propio champú y probar sus beneficios tomando un baño refrescante en la quebrada aledaña “El Uval”.

    Nicolas Vargas, Etnobotanico, Biólogo – Universidad Nacional de Colombia. Sonsonetero del habla, querendon de las maticas, cerrero como una cabra. Fabricante de champus de escobo, chicha, hongos comestibles, y viverista de Silent Hill, Choachi.

  • Contra Pedro Hernández

    Contra Pedro Hernández

    Dentro de los espesos bosques nublados de los Andes que contactan con la humanidad, un habitante desapercibido, quieto y expectante, espera a su victima, sin usar colmillos. 

    En una tarde planeada para ir a “echar monte” y después de la despedida habitual de los mas ancianos, brota una advertencia para los caminantes: “no se le olvide saludar al compadre Pedro, no vaya a ser que lo pique”. Adentrados en la montaña, y al cabo de unas cuantas horas de andar, el siguiente paso en la agenda del día era bajar ramas para coleccionar e identificar a los viejos arboles.

    Como de costumbre, alistamos nuestra desjarretadora (la cortadora de ramas) y luego de eso, buscamos la mejor posición para dejarlo caer sobre las ramas mas interesantes, trazamos una ruta para poder izar la tijera hasta nuestro primer objetivo y luego dejarla caer lentamente en las ramas de los individuos aledaños.

    Mi compañero y yo eramos hasta entonces un par de botánicos inexpertos desconcertados en las colinas de Fusagasuga, y aprendiendo de las plantas de estas zonas. Conocíamos de “Pedro Hernandez”, de oídas, como quien escucha la historia de un personaje bastante conocido, pero temido.

    Hasta aquí, el lector ya podría llegar a la conclusión de que no hablamos de una persona; no, se trata de un árbol, hablamos específicamente de la especie: Toxicodendron striatum; una especie de árbol nativo de regiones templadas andinas, correspondientes a las zonas entre los 1000 y los 1800 msnm.

    Luego de cortar y de recibir en sus manos la primera rama, a mi compañero le cayó una pequeña gota hialina de sabia en el dedo pulgar de su mano derecha. No basto mucho tiempo para empezar una reacción agobiante; primero, una ampolla del mismo tamaño de la gota brotó casi instantáneamente, quemando y levantando la piel en una reacción desesperante de escozor. La reacción fue escalando, hasta el punto de causar una rasquiña desesperante.

    Esa misma tarde, y mientras bajamos de nuestra agotadora jornada, estabamos preocupados, porque el brote de ampollas se había desplazado a la espalda de mi compañero, y este se encontraba bailando de la ansiedad y el dolor. Mientras buscábamos desesperados alguna respuesta para aquella reacción, revisábamos las muestras vegetales colectadas, y dentro de ellas se encontraba aquel primer individuo, quemándose a si mismo con su sabia caustica, hasta quedar oscuro.


    Conocimos en infortunio a este árbol, pero en la noche de ese mismo día, un campesino de la vereda donde acampamos, reconoció la espeluznante reacción, y acudió prontamente a recolectar su remedio. No cabíamos de la sorpresa, cuando este hombre llego hacía nosotros, cargando un puñado de ramas conocidas, mientras exclamaba: “Acá les traigo el contra”. En su mano había traído consigo hojas y frutos del Cucharo, otro habitante del bosque con carácter mas noble que el Pedro. Myrsine guianensis & Myrsine coriaceae, son dos especies similares y nombradas de igual forma en diferentes regiones de Colombia, por su uso en la industria artesanal de cucharas y cucharones.

    Esa noche mi compañero, agobiado por la alergia, recibió con ilusión el remedio de nuestro anfitrión. Bañándose minuciosamente mientras aplicaba puñados de hojas maceradas sobre sus ampollas y quemaduras, logró detener la reacción alérgica, y pudo dormir tranquilo.

    Después de esta experiencia, y cada vez que veo a otro Cucharo, no dejo de recordar la angustia de mi amigo y de la sabiduría del campo, con admiración y respeto hacía estos seres ocultos y desapercibidos, que logran lastimarnos en su quietud, y sanarnos con inocencia.

    Me alegra saber que en la Reserva Botánica Choachi abundan los contras, abundan los Cucharos y no hay Pedro Hernandez. 

    Nicolas Vargas

    Nicolas Vargas- Biólogo, botánico y ecólogo, residente creativo de la Reserva Botánica Choachí. Viverista investigador, restaurador de hogares para habitantes silvestres, fabricante de fermentos y destilados, cultivador de setas, ungüentario, “sonsonetero del habla, querendon de las maticas, cerrero como una cabra”. Twitter: @JumentoVirola

  • Cómo sembrar un árbol

    Cómo sembrar un árbol

    Cada año en la amazonía colombiana se deforestan 148,000 hectáreas de bosques.

    Esto equivale a 17 canchas de fútbol por hora.

    Por esto es vital sembrar árboles pero el reto no es sólo sembrarlos, es tambien cuidarlos.

    Para sembrar un árbol ofrecemos algunas recomendaciones…

    Escoja una especie nativa.

    Escoja un momento del año en el que va a haber lluvia o piense cómo va a mantener irrigado el árbol en sus primeros meses de vida.

    Escoja un lugar donde sembrarlo mirando hacia arriba y asegurándose de que haya bastante espacio para que el árbol pueda crecer y asegurándose de que no haya otros árboles creciendo muy cercanos al que usted está sembrando.

    Limpie el terreno alrededor del árbol para qué especies invasivas como el kikuyo que son acaparadoras no obstaculicen el crecimiento de su arbolito. Recomendamos limpiar por lo menos un metro a la redonda de donde quedará el árbol.

    Habrá un hueco de 30 centímetros de profundidad por 30 cm de diámetro.

    Coloque tres manotadas de abono orgánico en el fondo del hoyo.

    Siembre el árbol de tal forma que las raíces queden totalmente enterradas en el hoyo.

    Agregue dos manotadas de abono encima de la tierra que cubre las raíces del arbolito.

    Cubra la zona donde sembró el arbolito con pasto seco o hojarasca. Esto le dará carbono al arbolito y mantendrá húmeda la Tierra así como mantendrá vivos los microorganismos cuando hay mucho sol.

    Abra un canal desde donde sembró el árbol para que en época de lluvias el agua en exceso no encharque a su arbolito.

    Déle una dosis abundantes de agua fresca a su arbolito.

    Coloque una etiqueta en algún material que dure cerca del arbolito para que usted sepa la fecha en la que lo sembró que arbolito es de dónde viene y cuál es el significado de ese arbolito para usted.

    Revise con frecuencia su arbolito y háblele o cantele una canción. Los árboles detectan su presencia y su bonita energía.

    Hace poco vino Rafael un amigo con un hermoso arbolito de nogal a la Reserva Botánica Choachi. Aquí quedó sembrado en uno de los cinco bosques que tenemos ya en la reserva.

  • El valor de los errores

    El valor de los errores

    Miles Davis decía que cuando uno toca una nota equivocada en jazz lo importante es saber qué nota toca siguiente a la nota equivocada.

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  • El lejano Oriente cundinamarqués

    El lejano Oriente cundinamarqués

    De las 11 salídas de Bogotá hay una sin peaje y sin trancón y totalmente verde.

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  • Improviso o planeo

    Improviso o planeo

    ¿Cómo manejar ese gran desafío de planear cuando tanta circunstancias no previsibles nos destruyen nuestro plan?

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